top of page
Buscar

Observar de verdad

Hace un poco menos de 20 años, cuando empecé a formarme en cine documental, sentía que, para que valiera la pena, tenía que encontrar grandes historias, hechos o sucesos que merecieran ser contados y que, además, a alguien más le interesara ver.

Por suerte, con los años, aprendí que no hacía falta nada extraordinario. Que las grandes historias estaban ahí, cerquita. Solo tenía que observar, pero observar de verdad. Mirar detrás de cada persona, cada vínculo, los sueños, los espacios, los proyectos, los lugares, su gente.

Con la fotografía me fue imposible escapar a esto, que ya no es solo una forma de observar el mundo, sino también una forma de habitarlo.

Nunca me visualicé dentro de un estudio, ni dirigiendo poses o armando esquemas de luces. Eso lo dejo para colegas artistas que son excelentes en lo suyo. En mi caso, necesito esa incertidumbre de lo que va a acontecer. Jugar con la luz que me encuentro, con lo que una situación puede disparar.

A veces las fotos surgen de una composición que descubro en líneas y formas. Otras veces nacen del contraste de dos pieles, de situaciones absurdas, de miradas que se encuentran. A veces son los colores, el estado de ánimo, la naturaleza o la mirada amorosa y profundamente nostálgica de una mamá hacia sus hijos.

Me apasiona la fotografía en la mayoría de sus estilos, pero sin dudas la documental es en la que más aprendo a conocerme y la que me regala los mejores momentos, tanto a nivel personal como para mi archivo fotográfico.



 

 
 
 

Comentarios


  • Instagram

© 2035 Creado por Amelia Duque con Wix.com

bottom of page